Desarrollo Sustentable

Hortaleg elaborando su propia composta

La composta orgánica nos sirve para enriquecer los suelos utilizados para la producción agrícola. A continuación, indicamos los pasos que realizamos para obtener nuestra propia composta:

    1.- Se hace un hoyo en la tierra de 1m por 1m y de 30 a 50cm de profundidad.

    2.- Luego se coloca en el fondo una capa de aserrín para evitar malos olores y conservar la humedad.

    3.- Colocamos nuestros productos orgánicos que pueden ser cáscaras de papa, desechos de papa, desechos vegetales, etc.  Si éstos se encontraran muy secos se debe agregar un poco de agua para conservar la humedad.

    4.- Después, se cubre los desperdicios con una capa de aserrín y luego con una capa de tierra.

    5.- Cada 8 o 10 días se debe remover la composta para oxigenarla.

    6.- Después de 6 a 8 semanas tu composta esta lista.

Al elaborar nuestra propia composta se están reciclando los nutrientes y minerales los cuales nos permiten combatir enfermedades que puedan presentarse en los cultivos.

Sostenibilidad de la empresa desde el agro hacia la industria

El compromiso de producción sostenible de Hortaleg nos obliga a tener una inclinación hacia el uso racional de agro-químicos, lo cual a la vez nos permite economizar la producción de cultivos.

La papa que cultiva Hortaleg pasa por una primera fase de preparación en el campo, después de la misma se realiza la cosecha, en la que se les retiran los desperdicios y las partes no deseadas, que se dejan en el campo para servir de abono al suelo: se separan los floretes de la planta y las hojas. Al entrar en la fábrica de procesado, las partes no aprovechables de la papa se cortan inmediatamente y se emplean en otros usos; por ejemplo, se utilizan para la alimentación de animales (ganado porcino) o se devuelven al campo para la compostación.

Para cuando el producto llega a los clientes, se han eliminado todas las partes no aprovechables de la papa, de manera que solo se entreguen los elementos comestibles.

Se evitan pérdidas por almacenamiento.- La mayoría de las hortalizas congeladas se procesa el mismo día de la cosecha, de esta forma, no se producen mayores pérdidas debido al deterioro de la materia prima causado por almacenamiento prolongado.

Menos pérdidas en el hogar.- Según los datos disponibles, en la actualidad se desperdicia hasta un tercio de los alimentos comprados y una parte importante de esas pérdidas se produce en el hogar. Las papas congeladas se entregan peladas y cortadas (no se producen pérdidas por partes no aprovechables durante la preparación), son más duraderas y pueden consumirse en cualquier momento en cómodas porciones. Tampoco hay desperdicios por deterioro del producto.

Producción de temporada.- Las papas proceden de cosechas de temporada, cultivos en el exterior que maduran al sol durante el período de cultivo óptimo, y su cosecha se realiza en el día pertinente. En la mayoría de los casos, estas cosechas se producen en rotación la cual  permite la recuperación del suelo.

Producción local.- La fábrica de procesamiento de la papa se encuentra en un sitio de fácil acceso a los campos de cultivo, lo que se reduce en un consumo mínimo de combustible para su transporte.

Emisiones de CO2 generadas durante la producción.- Según varios estudios del sector, se calcula que la media de emisiones de CO2 de las hortalizas transformadas se sitúa en torno al 0,7 kg de CO2 por kilogramo de producto final, lo que significa que este sector es uno de los que menos emisiones producen al compararlo con los siguientes datos recopilados:

  • Ternera: 22,1 kg, equivalente de CO2 por kg
  • Cerdo: 7,5 kg, equivalente de CO2 por kg
  • Ave: 4,9 kg, equivalente de CO2 por kg
  • Leche: 1,4 kg, equivalente de CO2 por kg

Manejo integrado de plagas

En agricultura se entiende como manejo integrado de plagas (MIP) o control integrado/ de plagas (CIP) a una estrategia que usa una combinación de diversos métodos complementarios: físicos, mecánicos, químicos, biológicos, genéticos, legales y culturales para el control de plagas. La combinación de estos métodos se fundamenta en la observación y monitoreo constante del cultivo para actuar oportunamente mitigando el desarrollo de cualquier tipo de plaga (malezas, insectos, hongos y/o bacterias) que afectan el crecimiento del cultivo.
 

El objetivo de implementar el MIP es reducir el uso de plaguicidas y por tanto minimizar el impacto al medio ambiente. 

En nuestros cultivos de papa aplicamos varias estrategias que nos ajustan a llevar un manejo integral de plagas, estas actividades parten desde la selección del terreno donde  vamos a desarrolla el cultivo (realizamos dos siembras de papa consecutivas en el mismo lote y luego rotamos con cultivo forrajero para el ganado), antes de la preparación del terreno y previo a la fumigación con herbicida se pastorea a profundidad (control mecánico) con una alta carga animal esto baja la población de hierbas lo que aumenta la acción del herbicida (control químico), la preparación del terreno se realiza con 6 semanas de anticipación a la siembra, lo que permite exponer a plagas insectiles del suelo a la acción de sus enemigos naturales, realizar una desinfección natural del suelo (solarización) y destruir malezas que estén creciendo nuevamente (control cultural).
 

Para la siembra utilizamos semillas certificadas (evitar introducir enfermedades a través de semillas contaminadas de otras parcelas), manejamos una buena fertilización de arranque (control cultural, estimula el desarrollo vigoroso de brotes lo que blinda a la planta contra el ataque de insectos y hongos foliares), para los controles fitosanitarios se monitorean las parcelas semanalmente y se aplican los productos respetando la dosificación y los periodos de retiro respectivos (control químico).          

Riego por goteo

El agua en la Tierra supone un 71 % de la superficie terrestre, es decir casi tres cuartas partes de nuestro planeta se compone de H2O. Del total de agua en la Tierra, el agua salada, en los océanos, los mares y las aguas subterráneas saladas, representa alrededor del 97 % de la misma. Sólo el 2,5 a 3 % es agua dulce, incluyendo el 2 % que esta en estado congelado en glaciares, hielo y nieve, 0,7-0,8 % en aguas subterráneas dulces, y en la humedad del suelo, y menos de 0,01 % del total es agua superficial de lagos, pantanos y ríos.

La existencia de vida en nuestro planeta está íntimamente asociada y condicionada a la presencia del agua, y sobre todo la humanidad la requiere en cantidad y calidad suficiente y adecuada para satisfacer sus necesidades. Dada la creciente escasez del agua en el planeta, debida a los cambios climáticos y al existir hoy una mayor demanda de los limitados recursos hídricos; el uso eficiente de las aguas superficiales y subterráneas disponibles, empieza a ser crucial. El desarrollo de los pueblos está ligado estrechamente a la agricultura y ésta, al suelo y al agua, asi por ejemplo.

  • Para producir 1 Kg de materia seca de trigo se requiere 500 litros de agua
  • Por cada libra de pollo que consumimos se requirieron 1960 litros de agua 
  • Una libra de carne de res necesita casi 7,000 litros.
  • Una libra de tallarín necesita 840 litros
  • Una libra de  arroz blanco necesita 1131 litros.
  • Una libra de brócoli necesita 128.7 litros de agua

Definitivamente el agua es un recurso cada vez más escaso que debe manejarse cuidadosamente. En la actualidad más del 40% del agua destinada para riego se pierde (por infiltraciones, malos diseños de canalizaciones, etc) antes de que llegue a los cultivos.

Una de las técnicas que se emplean en la agricultura para optimizar el uso del recurso agua es el riego por goteo, el cual consiste en la aplicación del agua al suelo, en una zona más o menos restringida del volumen radicular. Sus principales características son:

  • Utilización de pequeños caudales a baja presión 
  • Localización del agua en la proximidad de las plantas a través de un número variable de puntos de emisión (goteros)
  • Una importante reducción de la evaporación del suelo y de las pérdidas por percolación, lo que trae una reducción significativa de las necesidades netas y brutas de agua.
  • La posibilidad de automatizar completamente el sistema de riego, con los consiguientes ahorros en mano de obra. El control de las dosis de aplicación es más fácil y completo.
  • Una adaptación más fácil en terrenos rocosos o con fuerte pendientes
  • No se moja el dosel vegetal, lo que disminuye los riesgos de problemas fitosanitarios
  • Reduce la proliferación de malas hierbas en las zonas no regadas
  • Permite la "fertirrigación", es decir el aporte controlado de nutrientes con el agua de riego.
  • Para evitar obstrucciones de los emisores es necesaria la instalación de un buen sistema de filtrado.

Con esta técnica de riego se garantiza la optimización del agua en alrededor del 90 al 95% puesto que se dirige a la zona que necesitamos (raíz de nuestro cultivo) una lámina de agua suficiente para su desarrollo.

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